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Preparación de un cuarto de cultivo

Después de ver el otro día como germinar semillas de la manera correcta, y aprovechando que aún no ha llegado la temporada de exterior (está a la vuelta de la esquina), hablemos un poco de como montar un cuarto de cultivo desde cero y los factores a tener en cuenta para ello.
Montar mal el cuarto de cultivo solo nos dará problemas y dolores de cabeza a la hora de cultivar  nuestras plantas. Así que empecemos bien desde el principio.

Elegir el espacio

Lo mejor es una parte de la casa que no sea muy concurrida, como puede ser una habitación sin usar, un sótano, un trastero. De esta manera evitaremos, 1 que todo el mundo que pase vea tu cultivo, 2 mantener la higiene fundamental para el mismo.
Si se hace en buhardillas o sótanos hay que tener en cuenta que la altura es importante, lo suyo seria una altura de mínimo 1,5m, a esto le restamos 30 cm de distancia entre el foco y otros 30 cm de la maceta. Lo que nos deja 90 cm para el crecimiento de la planta.
Si la altura fuera menos, 1,2m por ejemplo, nos veríamos obligados a rebajar la potencia del foco, si en una altura de 1,5 se pueden usar focos de 600 o hasta 1000 vatios, en menos altura y espacio abra que reducir la potencia, esto se debe a el calor que irradian los focos. De lo contrario nos obligaría a estar utilizando diferentes técnicas para mantener nuestro cultivo a una temperatura ideal y que las plantas no se quemen.
El espacio debe ser totalmente cerrado, para así poder controlar lo que entra y sale, y evitar en la manera de lo posible a entrada de plagas u organismos.
Si lo que deseas es montar el cultivo en una parte de una habitación mas grande, tienes que asegurarte de quitar todo lo que no pertenezca al cultivo, quita cajas, muebles o cosas que estén por allí con el fin de mantener una higiene óptima para tus plantas. Por el mismo motivo deberías de limpiar y desinfectar todo el cuarto antes de empezar el cultivo. Debes asegurarte de que, estando a oscuras, no penetre ninguna luz exterior, si lo hiciese, por muy tenue que sea, interrumpe el periodo de oscuridad de nuestras plantas, lo que puede traer consecuencias al cultivo.
Al igual de que debemos estar seguros de que ninguna luz pueda acceder desde fuera a la sala de cultivo, también debemos asegurarnos de que la luz de los focos no es visible desde fuera. Podría delatarnos.
Una vez elegido y preparado el sitio, empezamos a acondicionarlo.

Acondicionamiento

Cubrir las paredes con papel reflectan o la pintura mate blanca, ayudará a tus focos a propagar la luz. Cuanto mas reflectante mejor, esto hará que haya mas energía lumínica para las plantas.
Si ponemos un buen material reflectante se puede incrementar un 10-20% la cobertura del foco.
Otros dos factores muy importantes son, el aire y la corriente constante. Toda habitación o espacio de cultivo debe tener una entrada y una salida de aire. Ya sea a través de una puerta, ventana, o instalando un conducto que lleve al exterior.
Un extractor que empuje el aire fresco desde esa puerta, ventana o conducto de aire, un ventilador que oscile en la sala de cultivo y un extractor que saque el aire para que no se quede estancado, nos puede proporcionar una circulación de aire perfecta para las plantas.
Cuanto mas grande el cultivo y la sala, mas agua necesitaremos. Puedes instalar un sistema de riego automático, o tener una manguera conectada a un grifo con agua fría y caliente para poder regular más fácil la temperatura del agua.
Unas bandejas o platos debajo las macetas ayudara a que el suelo se mantenga limpio por mas tiempo y no se nos pondrá echo una guarrada cada vez que se riegue.
Monta el foco o focos, si la idea es montar varios hay que tener en cuenta la potencia de estos y el calor que producen, esto irá ligado a la extracción, a mas focos mas potente deberán ser los extractoras de la ventilación.
Monta los focos con unos buenos ganchos con poleas (easy rollers), estos nos permitirán mantener la distancia siempre adecuada entre el foco y las plantas, podremos subirlos o bajarlos según lo necesitemos.
Un termohigrómetro es esencial para un cuarto de cultivo. El termohigrómetro nos permite saber la temperatura y humedad de la sala, esto es algo muy importante ya que una temperatura demasiado elevada o demasiado baja afecta gravemente a las plantas y lo mismo pasa con la humedad, una humedad demasiado alta en el ambiente nos puede dar problemas de hongo en nuestras plantas, sin el termohigrómetro esto no será posible controlarlo y para cuando nos diésemos cuenta del problema puede que ya sea tarde.
Los temporizadores en una sala de cultivo van muy bien. Conecta los focos y los extractores a un temporizador, se puede hacer en el mimo o por separado, los focos con un temporizador y la ventilación con otro. Los temporizadores no permitirán programar el fotoperiodo, para que los focos y la ventilación se encienda solo cuando debe y sin tener que estar necesariamente presentes para hacerlo, algo que nos facilita la bastante la vida.
Una vez montado el cuarto o espacio de cultivo solo queda traer a nuestras pequeñas.
Coloca las plantas debajo los focos, asegúrate de mantener la distancia de seguridad de los focos en respecto a las plantas o de lo contrario se quemarán.
Ahora todo depende de ti y de tus ganas. Suerte.